PRINCIPALES PROBLEMAS ASISTENCIALES
A grandes rasgos los principales problemas serían:
1. La ausencia de una reforma psiquiátrica en nuestro país que ha dejado la atención pública en salud mental en un estado de retraso y abandono presupuestario considerable.
2. La escasez de especialización psicológica y psiquiátrica que hace que no haya prácticamente profesionales formados y especializados en TP en general y en TLP en particular.
3. La gran escasez de psicólogos clínicos en los dispositivos asistenciales que impartan psicoterapias de forma sistemática y regular.
4. La ausencia de centros (clínicas, hospitales de Día, residencias etc..) donde se impartan terapias específicas para TLP de forma sistemática y controlada.
5. La ausencia de comunidades terapéuticas bien coordinadas y comunicadas.
EL TRATAMIENTO AMBULATORIO
Es
el nivel de intervención más importante en el TLP y del que se
va a hacer más huso.
También es el que es más deficitario a nivel público. Por
eso recomendamos que cada paciente y sus familia organicen una especie de "circuito
o red asistencial " adaptada a cada caso para lo cual tendrán que
echar mano de la asistencia pública y privada.
LOS CENTROS DE SALUD MENTAL DE ADULTOS (CSMA)
Son los centros públicos para el tratamiento ambulatorio de los trastornos mentales. Están sectorizados y cada zona tiene el suyo asignado.
Déficits en la atención de los TLP:
1. No suelen disponer de psicólogos o sólo tienen uno para todos los pacientes.
2. Las visitas psiquiátricas son demasiado espaciadas (media de dos meses ). El resultado es que no se suele establecer un vínculo terapéutico con el TLP.
3. En algunos casos se sustituye la visita del psiquiatra por la de un enfermero/a; lo cual frustra y decepciona bastante al paciente.
4. No hay una atención efectiva en momentos de crisis. El resultado es que se disparan las visitas a urgencias o los ingresos ( a veces innecesarios).
5. Se suelen dar cambios de psiquiatra, cancelaciones de visitas o aplazamientos sin tener en cuenta las consecuencias en estos pacientes dada su vulnerabilidad y sensibilidad.
6. Ante ausencias o bajas del psiquiatra no suele haber un reemplazamiento adecuado y hablado con el paciente.
Estos aspectos en general disminuyen mucho la calidad de la intervención y deterioran el trato y la relación con el paciente; tan importante en el tratamiento de los trastornos de personalidad.