DEFINICIÓN Y ROL

Son aquellas personas que no padecen el trastorno y conviven de forma directa y continua con el TLP (familia, parejas, amigos y también profesionales)

En nuestro país el "no-TLP" por excelencia son los familiares.

En el abordaje del trastorno límite se les tiene que tener en cuenta por dos motivos:

1. Van a desempeñar un papel básico en la detección, diagnóstico y pronóstico del trastorno.

2. La convivencia con el TLP les desborda y necesitan ayuda especializada

El no-TLP que llega normalmente a la asociación lo hace después de una larga peregrinación por centros, hospitales, diversas farmacoterapias, profesionales, medicinas alternativas etc. Muy pocos disponen de alguna información sobre el TLP y la mayoría no han leído nada sobre el tema o han recibido información incorrecta. La mayoría llevan varios años luchando y los menos algunos meses. Sólo un 20% tienen un diagnóstico por escrito en el que generalmente no se especifica el tipo de TP.
En general se sienten excluidos de las intervenciones terapéuticas, poco o mal informados y no tomados en serio o culpabilizados. Demandan sobre todo que se les enseñe a tratar a los TLP en la convivencia diaria y como afrontar situaciones de crisis.