DEFINICIÓN
Y ROL
Son
aquellas personas que no padecen el trastorno y conviven de forma directa y
continua con el TLP (familia, parejas, amigos y también profesionales)
En nuestro país el "no-TLP" por excelencia son los familiares.
En el abordaje del trastorno límite se les tiene que tener en cuenta
por dos motivos:
1. Van a desempeñar un papel básico en la detección, diagnóstico
y pronóstico del trastorno.
- A
nivel de detección son lo que generalmente sospechan y "alertan"
sobre la presencia de un trastorno grave porque la convivencia con el Tlp
les obliga a manejar situaciones de crisis, ingresos, altas hospitalarias,
posibles problemas legales, etc.... En muchos casos es el que inicia alguna
demanda de terapia, el que -dudando de diagnósticos anteriores- investiga
y llega al de TLP, el que busca y elige terapeuta
En los tres primeros
años de vida de ACAI, un 80% de las demandas de asistencia son hechas
por familiares, parejas y otros allegados (aunque en el último años
han aumentado considerablemente las demandas del propio afectado).
- A
nivel de diagnóstico normalmente proporcionan valiosos datos
sobre la anámnesis del TLP y contrarrestan la posible distorsión
de datos del afectado.
- A
nivel de pronóstico se les ha de tener en cuenta necesariamente
porque controlan la administración de la medicación, la asistencia
a las terapias, corre con los gastos económicos y lo es que es muy
importante, de forma inconsciente pueden estar favoreciendo y manteniendo
conductas desadaptativas en el Tlp. (En ACAI este aspecto es muy importante
y hemos de pactar con el paciente desde el inicio el contacto que se va a
tener con la familia. En el contrato terapéutico que el paciente ha
de firmar al inicio de la terapia incluimos una cláusula al respecto)
2. La convivencia con el TLP les desborda y necesitan ayuda especializada
El no-TLP que llega normalmente a la asociación lo hace después
de una larga peregrinación por centros, hospitales, diversas farmacoterapias,
profesionales, medicinas alternativas etc. Muy pocos disponen de alguna información
sobre el TLP y la mayoría no han leído nada sobre el tema o
han recibido información incorrecta. La mayoría llevan varios
años luchando y los menos algunos meses. Sólo un 20% tienen
un diagnóstico por escrito en el que generalmente no se especifica
el tipo de TP.
En general se sienten excluidos de las intervenciones terapéuticas,
poco o mal informados y no tomados en serio o culpabilizados. Demandan sobre
todo que se les enseñe a tratar a los TLP en la convivencia diaria
y como afrontar situaciones de crisis.
