TESTIMONIOS DE NO-TLP

La hipervigilancia y la codependencia es una de las reacciones más comunes en los padres atendidos en ACAI:

Madre No-Tlp: " Mi hija Sara ( TLP, 31 años) se levanta casi cada noche. Se pasea por la casa, se sienta al lado de la ventana y se fuma un cigarro. Yo me levanto también cada vez por miedo a que pueda intentar hacer alguna locura, aunque ella me riñe por ello. Cada noche me despierto pensando qué hará ella. No descanso apenas".
A pesar de que hace ya más de dos años que Sara no tiene ninguna conducta auto agresiva su madre no se atreve apenas a dejarla sola. En el grupo otras madres le aconsejaron que probara a no levantarse aunque su hija lo hiciera. Ella tomó esta consejo con cierta reticencia pero se comprometió a probar. El resultado fue que su hija tampoco se levantó. Esta misma madre solía interrumpir reuniones y otras actividades para evitar que su hija estuviera sola en casa. Poco a poco se atrevió a no condicionar su tiempo por causa de su hija y comprobó que no pasaba nada.

Padres No-Tlp: " Nuestro hijo juan ( TLP, 27) cogió una vez unos libros de una exposición y se los llevó sin pagar. Lo descubrieron y denunciaron. Nosotros pagamos la multa para evitar otra sanción. Hasta hoy él no reconoce que robó los libros. Él considera que simplemente los cogió de manera justa porque la editorial le debía dinero por unos trabajos. Entonces pensamos que hacíamos bien pagando la denuncia, pero hoy reconocemos el error"

Padre No-Tlp: " Todas las mañanas llamo al colegio de mi hija Adriana( TLP, 16) para comprobar si ha llegado, le controlo las tarjetas de metro y bus para comprobar que ha ido a donde dice y cuento cada peseta de lo que me devuelve cuando va a comprar algo"

¿Qué experimentan los no-TLP cuando se conoce el diagnóstico?:

Madre No-TLP: "Tuve sensaciones encontradas. Por un lado profunda pena al pensar cómo se sentía mi hijo y por otro rabia y preocupación por pensar que no hay forma de aliviarle el sufrimiento".

Madre No-
TLP: "He aprendido de mí misma que soy más fuerte de lo que creía, que he llegado a algunas situaciones negativas con el TLP por desconocimiento. He actuado muchas veces por miedo y le he encubierto; pero desde que conozco el fondo del trastorno mi relación ha mejorado mucho."

Madre No-TLP: "Sentí sorpresa por ver reflejados en un papel todos los problemas que me llevaban de cabeza durante tres años y ver que no era la única; al mismo tiempo tranquilidad por haber llegado "al final del pasillo".

El sentimiento de culpa y la impotencia:

Madre No-TLP: " En mi convivencia con mi hija me siento aislada. Aparte de sus síntomas tiene una enorme ira hacia mí e intenta hacerme culpable. Yo he conseguido no sentirme así pero no puedo evitar la impotencia ante los servicios sanitarios; los cuales te van cerrando las puertas como si "fueras pidiendo limosna".

Madre No-TLP: "Me siento como el "budú" de mi hijo. Llevo alfileres por todos lados. Soy la culpable de sus fracasos.
Es como una foto movida, descentrada. No se pueden ver las imágenes claras, diáfanas".

Padre No-TLP: "Creo que soy una persona fuerte; sin embargo frente al TLP me siento extremadamente débil: como colgado de un hilo muy fino que se puede romper en cualquier momento. Esto sólo me pasa con el TLP. Por lo demás soy fuerte en el trabajo, con amistades y familia. La idea de que aceptar al TLP como persona no obliga a aceptar algunos de sus comportamientos me ha ayudado mucho porque entiendo que puedo seguir aceptando y queriendo a mi hijo. Sin embargo esta situación me confunde y me imagino que a él más."

Ponerle límites al TLP:

Pareja No-TLP: "Poniendo límites a alguna de sus conductas me resulta más fácil la convivencia y la sensación de continuidad en la pareja. Su sufrimiento continua pero eso yo no lo puedo cambiar.
He aprendido a no pasarme horas y horas hablando y exponiendo un sinfín de argumentos que obviará totalmente si no le interesan y ponerme solo a escuchar y exponer mi opinión al final de forma clara, corta y directa. Me falta ponerlo en práctica. Suelo "picar" con facilidad".

Madre No-TLP: "Me gustaría poder poner límites a mi hija cuando me critica, me acusa injustamente, no me ayuda cuando la necesito, no quiere ir al médico, quiere que la abrace después de una discusión porque no entiende que tu sigas dolido".

Madre No-TLP: "Desde que empecé a poner límites he notado mejoría en mi calidad de vida. He puesto límites en el tiempo que dedico a ella, el dinero y el permitirle utilizar mi casa. Tuve que asesorarme legalmente para hacer valer mis derechos. A partir de ahí a ella también le ha ido mejor"