Las
conductas suicidas no son algo exclusivo del TLP. Aparecen en otros trastornos
mentales e incluso de forma más grave como en el trastorno bipolar, la
depresión o la esquizofrenia. Pero sí que son más características
del TLP respecto a otros TP en que no suelen aparecer (sobre todo en los TP
del cluster C). Se estima que aproximadamente un 70% de los TLP han tenido conductas
de tipo suicida o parasuicida y entre un 8 y un 10 % consuman el suicidio.
A diferencia de pacientes depresivos el TLP suele tener más actos de
tipo parasuicida y auto lesiones y menos intentos graves de suicidio. Se "juega"
más con este tipo de conductas de forma que suelen aparecer como llamadas
de atención o manipulaciones; lo cual no significa que no hayan de ser
tenidas en cuenta y ser abordadas lo antes posible en la terapia.
Los pacientes TLP que llegan a consumar el suicidio de forma "no accidental"
han tenido ya numerosos antecedentes de intentos serios de suicidio y auto lesiones
graves. Factores que pueden precipitar la consumación en pacientes con
estos antecedentes son: Abuso de algún tipo de sustancia, (sobre todo
alcohol y cocaína), Aislamiento social y falta de apoyo o cuidado familiar,
abandono de vínculos terapéuticos o no cumplimiento de las prescripciones
farmacológicas.
Por el contrario los pacientes TLP que mantienen unos vínculos sociales
mínimos, cuentan con la estrecha contención familiar y están
vinculados terapéuticamente raramente consuman el suicidio.